El Grupo Scout Nuestra Señora de la Paz es un grupo o movimiento eminentemente parroquial, con metodología scout.
La parroquia – la Comunidad Agustiniana y el Consejo Pastoral Parroquial (CPP) – es la responsable de marcar la línea de formación humana y cristiana del Grupo Scout, siguiendo las directrices de la Diócesis y atendiendo a las líneas educativas del Método Scout.
El Movimiento Scout Católico:
Movimiento Educativo que fomenta que los niños, niñas y jóvenes tomen un papel activo en su propio desarrollo. Incluye como agentes educativos a los responsables, las familias y las comunidades cristianas, quienes confían en la capacidad de los jóvenes para asumir esta responsabilidad y crean los entornos educativos necesarios para que el Escultismo sea posible.
Nuestro compromiso se manifiesta mediante una propuesta educativa, plasmada en este ideario, que busca responder continuamente a las necesidades y aspiraciones de los niños, niñas y jóvenes de nuestro grupo. Para llevar a cabo nuestro proyecto, hemos establecido una estructura organizativa que debe ser eficaz, flexible, democrática y participativa para todos los involucrados.
Mediante nuestras actividades, organizadas según el Método Scout, acompañamos a los niños, niñas y jóvenes en su proceso de crecimiento personal, incentivándolos a participar activamente en un proyecto educativo no formal que les permite ser los protagonistas de su propio desarrollo.
El Escultismo como método educativo integral está muy aceptado en la Iglesia Católica y se considera corresponsable de su misión. Nuestro grupo es un lugar donde las personas son invitadas a fortalecer su fe mediante el encuentro con Jesucristo, el compromiso con la Iglesia y la integración de los valores del Evangelio en sus vidas. A través del Escultismo Católico, la comunidad cristiana se abre y acoge a todas las personas dispuestas a explorar y profundizar en su experiencia espiritual, independientemente de su tradición religiosa.
Somos un movimiento comprometido con la sociedad, especialmente con todos los niños, niñas y jóvenes, independientemente de sus circunstancias, y con sus familias, quienes confían en nosotros una parte importante de la educación de sus hijos e hijas.
Deseamos contribuir a la construcción de un mundo mejor promoviendo que los niños, niñas y jóvenes adopten una actitud crítica, responsable y participativa, comprometida activamente con la transformación de sus diversos entornos sociales y abierta a la cooperación con personas de todo el mundo. Apostamos con trabajar en red con aquellas organizaciones con las que podamos compartir nuestro servicio.
Somos conscientes de que formamos parte del entorno natural y nos comprometemos a su preservación y uso responsable, promoviendo su sostenibilidad. Creemos que nuestras diversas identidades culturales, tanto las propias como las que aportan otras personas, son una riqueza que debe ser conocida, conservada y valorada. A través de nuestro proyecto educativo, promovemos un modelo social intercultural.
















